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Despídete de lo negativo: Aleja los malos pensamientos y sé feliz

Todos hemos dado o recibido el sabio consejo de “intenta ser más positivo” o ”no seas tan negativo”, pero estas frases corren el riesgo de convertirse en una mera expresión de deseos o en palabras huecas, si no se conocen las claves prácticas para hacerla realidad.

Vives como piensas

Los pensamientos son cosas vivas, núcleos de energía, y la calidad de lo que pensamos determina la calidad de lo que vivimos. Si quieres liberar tu mente de las preocupaciones e influencias negativas, y deseas crear una disposición positiva y creativa en muy poco tiempo, ten en cuenta el hecho de que sólo podemos pensar una cosa cada vez.

La principal técnica para “vivir en positivo” es simple. El primer paso consiste en darte cuenta que tienes una idea pesimista, preocupante o negativa. El segundo radica en comprender que con la misma facilidad que has dejado entrar en tu mente esa idea puedes sustituirla por otras alegres. El tercero reside en que cuando un pensamiento indeseable ocupe el punto focal de tu mente, lo sustituyas de inmediato por un pensamiento ejemplar, como si por medio de un proyector reemplazaras una diapositiva por otra.

Para conseguirlo, piensa en lo contrario. Concéntrate en ser alegre y activo. Siente que eres feliz. Mueve tu cuerpo como cuando estás contento y entusiasmado. Siéntate erguido, respira profundamente y dirije el poder de tu mente hacia pensamientos positivos. En pocos minutos notarás una clara diferencia en su estado de ánimo. Si sigues practicando este método y lo aplicas a cada pensamiento negativo que acuda a tu mente, en pocas semanas verás que ya no tiene ningún poder sobre ti.

La anterior técnica, denominada el Pensamiento Antípoda, no es la única para aprender a pensar en positivo, lo cual supone un cambio crucial para disfrutar de la existencia. Existen numerosos caminos para conseguirlo, aunque todos conducen al mismo destino: la serenidad y la felicidad interiores.

Deja fluir tus ideas. Si estás demasiado apegado a tus pensamientos, te desbordan y causan sufrimiento, debes tomar distancia de ellos y observarlos “desde fuera” con objetividad, para poder controlarlos mejor. En vez de dejarte influir por las ideas e imágenes que pasan por la pantalla de tu mente, obsérvalos, permite que fluyan, suéltalos y deja que se vayan así como han llegado.

Diferencia tus preocupaciones. Una vez que puedas observar tu corriente mental con cierto distanciamiento, lo cual requiere cierta práctica, haz una lista de las situaciones que más te preocupan y producen malestar, e identifica los distintos tipos de pensamientos que representan: Inservibles, negativos y positivos.

Descarta los pensamientos inservibles. Reflexiona sobre qué puedes hacer para solucionar los problemas verdaderos y que están a tu alcance, pero deja de pensar obsesivamente en las cosas que están fuera de tu control y que no puedes hacer nada para cambiarlas: Son preocupaciones innecesarias que debes arrojar a una papelera imaginaria. Muchos pensamientos inservibles surgen de no haber perdonado los errores de los demás, y del rencor que ello alimenta: Se refieren a algo que tampoco se puede cambiar: El pasado.

Cultiva la confianza. Muchos pensamientos negativos ponen en duda las aptitudes o capacidades de la persona sumiéndola en la inseguridad. Ante una entrevista de trabajo, el candidato puede pensar que no la superará, con lo cual imagina que lo rechazan, recuerda otras situaciones frustrantes y siente miedo, acudiendo al encuentro presa de un temor y nerviosismo que le restan posibilidades. En cambio, si partes de la idea de que conseguirás el puesto, recordarás momentos de éxito, acudirás con mayor seguridad y tus probabilidades laborales mejorarán.

Frases que estimulan la lucidez. Algunos principios generales tienen efectos positivos en todos los ámbitos de la existencia. Ten presente frases como éstas: “La alegría compartida es doble alegría, el dolor compartido medio dolor”. “La auténtica riqueza de un ser humano es el bien que hace”. “El que no cree en milagros no es realista”. “No importa lo que sucede sino cómo se interpreta”. “Haciendo lo que se teme se disuelve el temor”. “Para mejorar tus acciones, mejora tus pensamientos”. “Ama la acción, independientemente del resultado”.

Mensajes que refuerzan su parte positiva. Todos tenemos cualidades interiores que a veces olvidamos y que conviene recordar y sacar a la luz repitiéndose: “Puedo hacerlo”; “soy capaz”; “no hay nada que no pueda conseguir si realmente lo quiero”; “superaré los obstáculos y llegaré a la meta”; “soy una persona única y especial”.